Independencia y sillas de ruedas
Cuando en un momento de la vida, sobreviene la disminución de las capacidades de trasladarse de un lado a otro, sea por efecto del paso de los años o por la aparición de alguna entidad nosológica, se nos llena la mente de ideas negativas que tiene mucha relación con la pérdida de nuestra independencia.
Pongámonos en contexto, e imaginemos que de repente no podemos ir de nuestra habitación, a la cocina a buscar un vaso de jugo, o que a media noche nos asalte un deseo inminente de vaciar la vejiga.
Tener que llamar a un tercero para que comparta esa actividad tan nuestra, no se presenta como una alternativa agradable. Es allí cuando debemos apreciarlo positivo de usar una herramienta que facilite nuestros traslados, sin depender de otras personas y mantener nuestro ritmo de vida lo más similar al habitual.
Variedad
En la actualidad existe una oferta muy amplia en sillas ruedas, atravesando desde las más pesadas, hasta las ultralivianas de última generación. Existen modelos que permiten viajes al exterior de la casa, con neumáticos adaptados a relieves escarpados, y también otros con respaldo alto, cauchos con mayor amortiguación y, material pensado en la posibilidad de derrame de líquidos sobre ellas sin posibilidad de deteriorarse.
La escogencia de uno u otro modelo, va a depender del potencial de actividad que se tenga al momento de adquirirla.
Variedad
Tomando en cuenta si el usuario es un adulto mayor con condiciones físicas un poco disminuidas por la edad, se tienen modelos amplios, con asientos de cojines acolchados para evitar úlceras de presión, barras laterales que evitan deslizamientos o caídas laterales.
Las de respaldo bajo, asiento estrecho, sin apoyabrazos laterales se han realizado pensando en personas jóvenes, que aunque padecen lesiones incapacitantes que los colocan en una silla de ruedas de por vida, mantiene niveles importantes de fuerza y actividad que se verían limitados con los modelos convencionales.
Existen modelos innovadores, llenos de colorido y accesorios que aportan seguridad y confort para niños de temprana edad. Incluso los hay que simulan carros de juego para que su aspecto sea lo menos parecido a la presentación sanitaria.
Estos modelos permiten el cambio de accesorios para adaptarse al crecimiento, alargando el momento de comprar un nuevo modelo, a cada tres años por lo menos.
Alternativas de uso
Para proceder la escogencia de uno u otro modelo es aconsejable acudir a una tienda ortopédica especializada, que ofrezca la descripción con el producto a la vista, y se le explique el tiempo que se espera usarla, dependiendo si es una condición permanente o no.
Igualmente, se ofrecen accesorios que aportan seguridad y comodidad, para los casos en que se espera que el usuario realice actividades de alimentación y diversión mientras se mantiene en ella.
Por último, se recomienda el entrenamiento por parte de un fisioterapeuta o especialista en salud física, para sacar el máximo provecho y dar la mayor independencia a quien la utiliza.
Podemos concluir que la utilización de una silla de ruedas adecuada a cada propósito y usuario, siempre aporta independencia y autonomía necesaria para el mantenimiento del estado anímico en nuestros adultos y personas que atraviesan un bache en su salud. Acude a los especialistas para obtener la completa asesoría.